Reconociendo mi Esencia

 

Nuestra más grande y absoluta verdad es que somos hijos de Dios, que Dios es nuestro padre creador y nos ama.

 

Llegar a tener una conciencia plena de esto requiere el auxilio del Espíritu Santo para que El nos de la iluminación de realmente reconocer y aceptar nuestra identidad.

 

Este reconocimiento es un viaje diario que requiere de oración, meditación y cambios profundos en nuestra forma de pensar y vivir.

Beneficios de reconocer mi más grade verdad

Son tantos los beneficios que empezamos a sentir y a vivir cuando vas introduciéndonoslo en este viaje de conexión con nuestra raíz, nuestra esencia, nuestra más  grande verdad que solo aquellos que responden al llamado irán experimentando todos estos estos beneficios.

Hablemos hoy de los beneficios que nos da para nuestra salud mental y el bienestar emocional que son aspectos fundamentales de nuestra vida que a menudo pasamos por alto. Vivimos en una carrera desesperante pues todo lo queremos para ayer, en un mundo lleno de desafíos, de estrés, de mucha ansiedad y hasta de depresión.

Para quienes tenemos una fe cristiana, existe un recurso inquebrantable para encontrar la paz y la estabilidad emocional en medio de las dificultades: Cristo.

Más hoy quiero compartirles como a mí me ha ayudado el conectar con nuestro Padre Creador, ha sido y sigue siendo un viaje diario de crecimiento, de entrenamiento y disciplina a través de muchas herramientas sobretodo la herramienta de la lectura, si leer, leer y seguir leyendo como también el regalarme el espacio para meditar.

Siempre hemos escuchado decir (o hemos leído) “la oración y la meditación en las Escrituras son prácticas cruciales para mantener una salud mental y emocional equilibrada”, efectivamente es así, a esto yo le agrego el reconocimiento de lo vital, que poco se habla, conectar con mi verdadera esencia, cuando logramos esta iluminación todo en nosotros cambia, tiene que cambiar.

Este proceso de reconocimiento se va logrando a través de la meditación constante con la ayuda del Espíritu Santo pidiendo este reconocimiento de saberme hijo, hija de Dios.

Debo alimentar mi mente de buena lectura, pues lo que le doy a mi mente ayudara a mi forma de pensar y sentir.

Hoy los invito a crear el hábito de la buena lectura y el hábito de la meditación, meditar en nuestra más grande y absoluta verdad que somos hijos, hijas de Dios.

Empezar de a poco con cinco minutos de lectura diaria e ir aumentando y para la meditación  empezar con siete minutos e ir aumentando.

 

Meditación para reconocer mi esencia: 

 

Espíritu Santo ven y concédeme la iluminación divina de reconocerme como hijo, hija de Dios.

 

Por siete minutos repetir: Yo soy hijo, hija de Dios, Dios es mi Padre y me ama.

 

Te motivo a ver algunos de los libros que a mi me han ayudado.

 

Mucha paz

 

El autoconocimiento

 

El autoconocimiento es una de las claves fundamentales para lograr una vida plena. Comprender quiénes somos, nuestras fortalezas y debilidades, nuestras metas y valores, nos ayuda a tomar decisiones informadas, establecer objetivos realistas, y desarrollar una mayor confianza en nosotros mismos.

 

El autoconocimiento no es algo que se logra de la noche a la mañana, sino que es un proceso continuo de exploración y reflexión personal. En Creciendo desde mi Esencia les estaré compartiendo herramientas para ir logrando este proceso.

 

Un ejemplo es la reflexión personal, esta se da al dedicar tiempo a reflexionar sobre quién eres, lo que te motiva, tus valores y tus metas en la vida. Mantén un diario para registrar tus pensamientos y reflexiones personales, y revisa tus notas periódicamente para detectar patrones y tendencias.

Continuara...